Esto estaba escrito en un pizarrón del área comercial.
Miré la frase y pregunté a los cinco o seis Comerciales que había en la habitación:
-¿quién escribió esto?-
-yo- contestó uno. Medio pelado, cincuentón, charlatán. Es un buen tipo. Me dice “Pascual”.
-ah- dije en voz baja.
-…-
-yo quiero escribir una ¿hay un marcador?-
-si, pero azul. El negro no está-
Tomé el marcador y me quedé mirando el pizarrón.
-¿qué vas a escribir?- me preguntó.
-no sé-
-ah… pensé que ya tenías una-
-no- le contesté.
Me quedé unos segundos mirando la alfombra hasta que escribí:
“En tren con destino errado se va más lento que andando a pie” ( es de Drexler).
Leyó la frase y me miró con una cara que hasta ese momento no le conocía. No sé si le gustó o le sirvió para algo. Parecía asombrado.
Hoy, una semana después, fui al área Comercial y me llevé una linda sorpresa. La frase que escribí todavía está, y debajo de la frase del comercial apareció una flor.
Me siento la raíz de esa flor.
Mirá vos...
leiii me encanto, me encanta lo sencillo y claro que escribis. Cuando leo tus cuentos se me dispara la imaginación con fluidez y frescura.
ResponderEliminarte quiero.
Tierno... tan tierno, tan vos, chiquito correteando con tu sonrisa, carta de presentacion a la vida... comparto absolutamente todo con la flori... besos hermano, muchos
ResponderEliminarQué curioso… hasta en los desiertos más húmedos se encuentra sensibilidad… congratulations!
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